Life is a time machine
Sé que me demoro, que pasan meses sin que escriba, que no soy ni he sido metódico y aunque es algo que intento cambiar, comienzo a sospechar que es una característica que me acompañará irremediablemente hasta el final de mis días. Aún así y a pesar de lo adverso de las condiciones, trataré de ser por lo menos la mitad de lo “constante” que fue Desmond Hume en sus viajes por el tiempo (los seguidores de Lost me entienden y los que no, vean la serie!).
Hecha la aclaración, comencemos.
Ya que hablamos de paradojas del tiempo debo decir que el 30 de abril fui participe de una, ese jueves regresé al pasado y volví a tener 17 años, ese jueves pude cambiar la historia y luego de 11 años vi por fin a OASIS. Debo haber comenzado a escuchar su música en 1995, a los 15 años, alguien llegó un día de clases al colegio con la novedad, diciendo que debíamos escuchar esta nueva banda. Hasta ese momento no había tenido ningún interés definido por algún género musical y mucho menos si estuviera en idioma inglés, pero por alguna de esas cosas que tiene la vida y que te enrumban inesperadamente decidí escucharla.
De hecho Wonderwall, Don’t Look Back in Anger y Champagne Supernova marcaron toda una época en mi vida, como en la de muchas personas de mi generación, pero hubo algo más allá del simple furor momentáneo que me llevó a investigar y escuchar algunas cosas de su primer disco (comprenderán que sólo fueron algunas debido a la ausencia de internet). Es así que descubrí Live Forever, Rock & Roll Star y Shake Maker.
Ya había comenzado hacía un tiempo la época del cd y mi viejo, luego de mucha insistencia, compró el primer equipo que los reproducía (un Pioner recuerdo). Con esta “revolución tecnológica” en mi hogar, llegó también mi primer disco y no podía ser de ninguna banda que no fuera de Oasis: Be Here Now. Para muchos de los seguidores no es de las producciones más preciadas, ni siquiera para la banda a decir verdad. Para mi si lo fue. En realidad es el disco que más me gusta de Oasis, cuando lo escucho me parece un trabajo parejo, que propone una energía distinta de los hermanos Gallagher y que personalmente puedo escuchar de pies a cabeza sin aburrirme.
Luego de ese cd me compré el Definitely Maybe (volviendo a lo básico) y el Standing on the Shoulder of Giants, que no me gustó más que el anterior pero que si reafirmó el concepto que tenía de Noel Gallagher: UN EXCELENTE COMPOSITOR Y CANTANTE.
Ya había terminado la década de los 90’s y coincidentemente dejé de escucharlos. Obviamente me enteré de la salida del Heathen Chemistry y el Don’t Believe The Truth, escuché los sencillos en radio y vi los videos en MTV; pero por algún motivo ya no sentía esa conexión del inicio, la banda comenzaba a cambiar de integrantes y nuestra “relación” se enfrió. Sinceramente me ponía triste. Entre algún cumpleaños y una navidad posterior me regalaron los 2 discos que menciono, los escuché de vez en cuando y luego los dejé durmiendo el sueño eterno.
A fines del año pasado conversaba con un amigo que había ido al Lima Hot Festival y que había quedado maravillado, no por REM, sino por Travis, él me contaba que era una banda que siempre había escuchado y que se sentía increíble haber podido estar en un concierto de ellos; lo único que le faltaba (según me decía) era que viniera Oasis.
Meses después estaba por comenzar clases, los alumnos iban a entrar al estudio cuando recibo un mensaje en el cel, que decía algo así: “Oasis viene a fines de marzo, la gente del evento ha venido a la radio a buscar auspicio” … acto seguido llamé a la persona para que me reconfirmara la noticia y cuando lo hizo busqué al amigo del que les hablaba antes (que por cierto es mucho más fanático que yo) para regocijarnos por la noticia.
De ahí en adelante pasaron los días, creció la expectativa, busqué el set list de Europa y se lo reenvié a quienes pude, me compraron la entrada, formamos un pequeño grupo para el concierto, escuché todos mis discos, revaloré el par que tenía olvidados (sin llegar a la total admiración), me bajé las nuevas canciones y listo llegó el 30 de abril.
Y estuve adelante viendo a los Gallagher como hubiera querido hacia 11 años atrás. Soy consciente que no fue el mega show de luces y puesta en escena, pero fue exactamente el espectáculo que yo esperaba ver, con un Noel que nos regaló el sentimiento que sólo él sabe plasmar en su guitarra y al momento de cantar; con un Liam relajado, balbuceante e intimidante y con unos Gem Archer, Andy Bell y Chris Sharrock que han demostrado ser un excelente complemento.
Ahora tengo el Dig Out your Soul, pero más allá de eso he vuelto a sentir la emoción de escuchar a una banda que tenía olvidada, una banda que me acompañó en mi adolescencia, una banda a la que admiré mucho y que espero me vuelva a sorprender cada vez más.
Si pues, volví en el tiempo gracias a la música.
See you in other life brothers!
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Julio 23rd, 2009 at 19:41
Heyy!!
yo estuve en esa máquina del tiempo!!
jaja.. sí, ha sido una experiencia muy bonita ver a Oasis en vivo y tan cerquita.
saludos!